Conducta y costumbres
Siria es un país muy seguro, fácil de visitar, que esconde inigualables joyas artísticas y culturales y con una gente muy hospitalaria.
La mayor parte de la población siria tiene un carácter abierto y es muy amable con aquellos que quieren conocer su cultura y sus costumbres.
El sentido de la hospitalidad y de la educación son cualidades tradicionales del pueblo sirio. Se debe poner entendimiento y respeto en las relaciones con la gente del país. No está de más aprender algunas fórmulas para poder saludar y dar las gracias.
Los sirios se distinguen por la extraordinaria manera en la que atienden a sus invitados. Si se tiene la suerte de ser invitado a comer en una casa siria, además de la exquisitez de los platos, se advertirá que la comida puede durar horas, pues también hay que disfrutar de una buena conversación.
Los extranjeros son admitidos en las mezquitas también durante la oración.
Hay que ser cuidadosos en la vestimenta, procurando tapar las cabezas (las mujeres), hombros y piernas, al visitar las mezquitas.
Una buena forma de conocer el carácter de este pueblo es visitar un café, donde se podrá tomar café turco o té (shai), fumar un narguile y jugar a la tawla, una especie de backgamon.