Compras en Siria
En Siria es posible comprar productos de gran valor artesanal a unos precios asequibles. Los productos que se citan a continuación se pueden encontrar en casi todos los zocos de las ciudades. Recomendamos intentar regatear siempre. Siria no es como otros países árabes como Egipto, Jordania o Marruecos, aunque cada vez hay más turismo, y esto se refleja en los precios y en la forma de regatear. Siria no es un país de grandes tiendas, pero lo compensa perfectamente con sus zocos.
Alfombras, tapices y kilims: es lo más destacado de los mercados de Damasco y Alepo, de los que se podrá encontrar una gran variedad. Unos presentan dibujos florales, otros motivos geométricos…
Grandes bandejas decorativas, tableros de mesa, vasos, lámparas, etc.: realizados con cobre cincelado, al igual que las típicas teteras árabes, los juegos de café, con sus pequeñas tazas y los quemadores de incienso, son un buen recuerdo del país. Tampoco hay que olvidarse de los artículos de ebanistería como joyeros, juegos de ajedrez y tableros de tawla, una especie de backgamon.
Se pueden encontrar tiendas de oro repartidas por todas las grandes ciudades de Siria, pero sobre todo se concentran en ciertas zonas dedicadas a ello en los zocos de Damasco y Alepo. En general, el oro se vende al peso y todas las piezas han de llevar el sello de garantía de su calidad. La plata, muy buena opción, es el material más usado por las beduinas para elaborar bonitas joyas.
Se pueden encontrar laúdes árabes y darbukas (timbales) a muy buen precio.
Damasco es famosa desde la antigüedad por sus tejidos, elaborados con seda o algodón de una gran calidad, es uno de los mejores lugares para comprar bellos pañuelos, además de manteles y artículos similares.
También se pueden comprar galabeyyas, vestidos sueltos y largos que llevan muchos hombres y mujeres. Muy cómodos. Las cufias, el típico pañuelo de la región en diferentes colores en los que varía considerablemente la calidad por lo que, antes de comprarlos, pedid que os enseñen el mayor número de modelos.
Los narguiles o pipas de agua, de los que hay distintos tamaños y de menor o mayor elaboración que van en consonancia con el precio.
Y por último, el café y el té, los dulces, y el jabón (el más famoso el de Alepo) son un buen recuerdo también.