Geografía de Siria
Se podría decir que Siria se divide en cuatro grandes regiones geográficas: la franja costera, no muy extensa, situada entre el mar y las montañas, la cordillera del Antilíbano, el Creciente Fértil y el desierto sirio.
Al norte de la franja costera, se encuentra la cadena montañosa Yebel Ansariyya que constituye una barrera casi impenetrable. La parte de estas montañas que da al este llega casi al fértil valle al-Ghab del río Orontes, orientado hacia el norte, camino de Turquía.
La cordillera del Antilíbano hace de frontera natural con Líbano. La montaña más alta de Siria es el Yebel ash-Sheij (el bíblico monte Hermón) que alcanza los 2.814 m. El río principal y más famoso que hay en esta zona es el Barada, emblemático para sus habitantes. Este río ha sido vital a lo largo de la historia para la supervivencia de Damasco y alrededores.
El Creciente Fértil es la principal región agrícola de Siria, y, en forma de arco, agrupa las grandes ciudades de Damasco, Homs, Hama, Alepo y Qamishle, donde sus cultivos son regados abundantemente por las aguas de los ríos Orontes y Eúfrates.
Por último, el desierto sirio, con interminables llanuras, la mayoría de ellas pedregosas, ocupa el sudeste. Allí se encuentra el oasis de Palmira que, junto con otros oasis, fue un importante centro de comercio para las caravanas que hacían las rutas entre el Mediterráneo y Mesopotamia.